miércoles, 6 de agosto de 2008

Tres, dos uno......Secuestrado...

Hoy, me saldré de la línea general de este blog... escribo según mi estado de animo y según mis inquietudes. Ultimamente hay una palabra que no es Chavez que me causa repelus..me espeluca...me eriza...me pone la piel de gallina....scared me.....de to de to.... SECUESTRO.

El mundo utiliza esta palabra continuamente...y siempre son malas noticias... aquello de usar la palabra secuestro para indicar que un amante rapta a su amada para amarse lejos de los malvados padres...eso....eso ya no existe... Actualmente hablamos hasta de secuestros express


Según la whiskypedia el secuestro express es una modalidad de secuestro extorsivo surgido en México a finales de los noventa con la caída de los grandes grupos de secuestradores inicialmente en regiones norteñas como Monterrey y Sonora. Se trata de un secuestro que, aunque es premeditado, se realiza de forma aleatoria, sin conocimiento de a quien se secuestra.A diferencia del secuestro normal, está enfocada a cualquier persona que no tenga medios para pagar por la seguridad privada para protegerse.

En Venezuela, esto ya es normal...y Europa tampoco se queda atrás....es una realidad que podemos cambiar todos...aunque suene imposible. Mucho de los secuestradores son seres humanos que el hambre y las condiciones precarias los han obligado a hacer este tipo de cosas o no...pero es posible cambiar estos pensamientos, frente a la precariedad existen otras vías de escape...muchas otras.

El director Jonathan Jakubowicz refleja parte de esta realidad en su película SECUESTRO EXPRESS .La película que transcurre en un periodo de pocas horas, arranca cuando una pareja que sale de bailar de una sala de noche, y se dirige a su coche (un aparente todoterreno que es su perdición), es interceptada por tres malandros o delincuentes que a punta de pistola los intimidan y montan con ellos en el coche. Luego vienen las preguntas pertinentes, para saber si la cacería ha sido un éxito. Los secuestradores llaman a los padres de los secuestrados para informarles de que si quieren volver ver a sus hijos con vida, deben pasar por taquilla y soltar la pasta.La película abusa de los primeros planos, de vertiginosos movimientos de cámara, incluso llega a fragmentar el plano en cuatro imágenes, cuando los malandros hablan con sus respectivas familias. Todo esta parafernalia a la hora de rodar resulta en mi opinión más adecuada y conveniente para un videoclip que para una película.En fin os invito a verla porque lo que importa es el mensaje que ofrece.
Sonreír...
Jfvzla...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Vaya, vaya, vaya...

Jesús cada día se lo curra más... ¡Ahora ya se atreve con las críticas de cine!

Saludos, campeón.

adrià dijo...

Estoy planeando un s3cuestro....